Cuando fuimos los mejores

Javi Chuecos.- La semana pasada se hizo público que el próximo 23 de noviembre, día de San Clemente, se va a disputar un partido amistoso entre los veteranos del Lorca Deportiva y los del Real Madrid en el Artés Carrasco, y que por parte lorquina van a jugar algunos de los que fueron componentes de la mejor plantilla de la historia del fútbol en Lorca.

Nos remontamos a la temporada 2005-2006, Unai Emery en el banquillo y en el campo jugadores míticos: Jauregui, Antonio Robles, Iñaki Bea, Xavi Moro, Jorge Sánchez, Ramos, Facundo Sava, Gorka De Carlos o “Tati” Maldonado, entre otros. Recuerdo aquellos partidos como si fuera ayer, la ilusión de ver por primera vez a mi equipo en el fútbol profesional, el estadio con miles de personas, bufandas y banderas, el ambiente de las grandes ocasiones cada 15 días, una ciudad enamorada de su equipo y un equipo orgulloso de su ciudad. Sólo faltó el broche de oro del ascenso, pero lo que disfrutamos y gozamos aquel año no tiene precio y posiblemente nunca se repetirá.

Hubo grandes y heroicas victorias, momentos de fútbol exquisito pero de entre todos los partidos yo me quedo con uno en especial, cuyo triunfo supuso algo más que tres puntos. Me refiero al Real Murcia 0-1 Lorca Deportiva, disputado el 12 de febrero de 2006 a las 17:00 horas, correspondiente a la jornada número 24, en el Estadio La Condomina, ante la presencia de miles de aficionados lorquinos ubicados en el famoso “quesito” entre el fondo norte y la tribuna del vetusto estadio murciano (foto superior).

Fue una gran fiesta, muchos lorquinos nos fuimos a pasar el día a la capital de la Región y pasear con orgullo nuestros colores. Por primera vez podíamos mirar de tú a tú al equipo que hasta ese momento se llevaba todos los halagos y atenciones de la prensa deportiva regional, y mientras ellos estaban en una temporada complicada nosotros empezábamos a creer de verdad en que el sueño del ascenso a Primera era posible.

Decía Manuel Vázquez Montalbán que el F.C. Barcelona era el ejército simbólico desarmado de Cataluña, pues el Lorca Deportiva aquella temporada fue el más poderoso ejército que jamás defendió los intereses de Lorca desde la batalla de Los Alporchones. Sólo ver la cara de felicidad y confianza de los jugadores posando para la foto antes del partido dejaba a las claras lo que pasaría aquella fría tarde de invierno en el viejo campo de la Puerta de Orihuela.
Un partido igualado, con pocas ocasiones, bronco y disputado, con un expulsado en el Murcia, hasta que en el minuto 71 Juan Carlos Ramos, el héroe de Irún, de un fuerte disparo cruzado batió a Juanmi y puso el 0-1 en el marcador ante el silencio y la perplejidad del público local y la euforia de los miles de lorquinos que aquella tarde acompañamos a nuestro equipo.

La temporada pasó y no conseguimos ascender, al año siguiente el equipo descendió a Segunda B y un par de años después a Tercera por impagos con desaparición incluida, el sino del fútbol en Lorca, pero aquella temporada de éxito y felicidad siempre quedará grabada a fuego en el corazón de todos los lorquinos.

Comentarios

Enviar comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies