Lorca: fútbol de trincheras

Javi Chuecos.- Parece que a los lorquinos nos va la marcha, las guerras, las trincheras y los conflictos. Somos hijos de la reconquista, de las “razzias”, de moros y cristianos. Fuimos “espada contra malvados y del reino segura llave”, como reza el blasón de nuestro escudo.

Lorca es dualidad: es azul o blanca, Dolores o Amargura, es fervor, pasión irracional y arrebato, es un sentimiento partido en dos que tan sólo un lorquino puede comprender y amar, somos lo que somos para bien o para mal. Dirán que estamos locos de remate, y yo digo que bendita locura.

Y el fútbol no es una excepción en esta dicotomía de ser lorquino. La historia del fútbol en Lorca es para hacer una enciclopedia, una tesis, un documental o una serie de Netflix. Es la historia del eterno retorno, de fundaciones, ascensos, victorias, deudas, desapariciones y vuelta a empezar. Es la rueca de Penélope, que deshacía de noche lo que tejía de día. Y a base de altibajos y decepciones, el carácter del aficionado lorquino al fútbol no puede ser más estoico.

 A lo largo de los más de 100 años de historia han sido varias las temporadas en las que han existido enfrentamientos entre equipos lorquinos en la misma categoría, de derbis, como hicieron llamar los ingleses a estos partidos. El más reciente se disputó hace dos temporadas entre Lorca F.C. y C.F. Lorca Deportiva en Copa del Rey en el Mundial’82 en una eliminatoria llena de emoción y bronca, como no podía ser menos.

Pero me quiero remontar a los recuerdos de mi niñez, a las dos temporadas en que por última vez los dos primeros equipos de la ciudad se enfrentaron entre sí en liga y tuvieron que jugar como visitantes con una camiseta que no era blanquiazul en su propio estadio. Temporadas 1992-93 y 1993-94, Lorca Deportiva y Lorca Promesas. Eran otros tiempos, los del viejo campo de San José, con las gradas cercanas al césped, el marcador manual, la publicidad pintada a mano, el mítico cartel del “chino” de Los Quijales, y en el césped: Zamora, Chumbi, Clares, Arregui,Casuco, De La Torre, entre otros.

Mi mirada de niño, esa pasión por el fútbol recién estrenada, ese ritual de ir al estadio, el estar esperando toda la semana que llegasen las cinco de la tarde del domingo, el olor a Farias y a colonia Brummel de los señores mayores que se sentaban a mi lado con el transistor pegado a la oreja, la voz  del “Galeote” que recorría la grada con un cubogritando “hay pipas para los nervios”. Cuando el fútbol era fútbol y no un producto de marketing.

Han pasado veinticinco años de aquello pero esa pasión por el fútbol sigue intacta como el primer día. Esta temporada Lorca F.C. y C.F. Lorca Deportiva se enfrentarán por primera vez en la misma categoría, y la batalla será tremenda. El desenlace de entonces, que desembocó en la unión del fútbol lorquino, no parece factible hoy en día. Ahora hay demasiados desencuentros y afrentas, los unos jamás querrán ser del mismo equipo de los otros y viceversa.

Señores y señoras, esto es el fútbol, esto es la vida y esto es Lorca. Hay guerras que no ganan poderosos ejércitos ni caros armamentos de última generación, ni planificaciones tácticas de valerosos estrategas. Esta batalla tendrá un único juez que al final pondrá a cada uno en su sitio y ese no es otro que el tiempo. Es tan sólo cuestión de paciencia.

 

Fotos: Lorca Deportiva de 1993 vistiendo con la camiseta suplente en el campo de San José en un partido contra el Lorca Promesas, sacada del libro de Jumondi.

Cartel del último derby entre Lorca Deportiva y Lorca F.C.

Comentarios

Enviar comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies